Programa
El divorcio es un acontecimiento estresante que puede condicionar y desajustar la vida de todos los miembros de la familia, y que constituye muchas veces un reto para la intervención en psicoterapia. En las parejas que no consiguen separarse de mutuo acuerdo, el proceso de la separación legal y afectiva puede convertirse en una sucesión interminable de conflictos que generan un gran impacto emocional en los propios cónyuges y sus hijos. A veces las familias se quedan atrapadas en la fase pre-divorcio, sin poder avanzar en la elaboración del duelo por la pérdida de la relación de pareja y permaneciendo en un impasse. En estos casos se da un estancamiento en la toma de decisiones de la pareja y un conflicto sin fin, donde los hijos son los más perjudicados.
En este taller se abordará desde el punto de vista sistémico cómo trabajar en terapia sobre la decisión de seguir juntos como pareja o separarse; el duelo por la pérdida de la relación; los distintos tipos de problemas o crisis que conducen a la separación; las fases del divorcio y las tareas y retos implicados en cada una, y las características del divorcio difícil: impacto en los hijos y posibles triangulaciones.